Esta receta NO ES APTA para vegetarianos, celiacos (lleva pan rallado)
LO QUE VAMOS A NECESITAR:
1 rabo de toro o ternera (por cada 2 personas) en trozos
Aceite de oliva
Pimentón dulce4 Dientes de Ajo
Perejil picado
1 Cebolla
1/2 Pimiento rojo
3 Patatas grandes
1 Zanahoria
1 Cucharada de pan rallado
1 Cucharada de tomate frito
1 Vaso de vino blanco
Sal
CÓMO LO HACEMOS:
Una vez que tengamos en nuestro poder el rabo, le vamos a hacer una especie de adobo. Si está un día en la nevera cubierto de él quedará más rico.
Ponemos dos dedos de aceite de oliva en una sartén y dos cucharaditas de pimentón dulce. Lo calentamos y dejamos que se tueste un poco el pimentón.Lo retiramos y reservamos.
Picamos los dientes de ajo y hacemos un majado junto al perejil y el aceite con el pimentón. Cuando quede todo bien mezclado, lo ponemos por encima del rabo y lo embadurnamos. Lo guardamos y lo dejamos mínimo media hora reposando.
En una cazuela, vamos a poner la cebolla, el pimiento rojo y la zanahoria cortado todo en cuadrados a pochar despacito con una pizca de sal.
En una sartén, ponemos un chorrito corto de aceite, lo calentamos y ponemos el rabo y lo doramos un poco por cada lado para sellarlo, lo sacamos y lo ponemos en la cazuela de la verdura.
En el fondo de la sartén, tendremos los trocitos del ajo del adobo y todo el jugo del rabo, así que ponemos medio vaso de vino y con una cuchara removemos bien por el fondo y por todo unos minutos.
En la cazuela, vamos a poner la cucharada de tomate frito, y la de pan rallado. Le damos unas vueltas y ponemos el resto del vino y el que tenemos en la sartén. Si no se cubre del todo el rabo ponemos un chorrito de agua. Cuando entre en ebullición, lo ponemos a fuego lento.
Las patatas, vamos a pelarlas y a cortarlas en trozos grandes. Las vamos a freimos ligeramente.
10 minutos antes de que vayamos a servirlo, introducimos las patatas dentro de la cazuela.
¡Sólo queda probarlo!
Si lo preparamos en una cazuela de barro, quedará aun mejor si se puede. Y si sobra algo, no hay que preocuparse porque como con todos los guisos, al día siguiente está más bueno.
